Mostrando entradas con la etiqueta paisanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paisanos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

Un domingo muy norteño

Siento que debería disculparme por este lapsus de posts de contenido intrascendente. Hoy o ayer, en fin: este domingo acá en el centro del país resultó más tamaulipeco que cualquier otro.

Por la mañana salí dispuesta a no permanecer todo el día encerrada, pretendía ir a ver bazares de antigüedades y chácharas y luego hacer compras domésticas. Pasé por una calle del centro que varias veces he recorrido y vi una pieza que pertenece a un pintor paisano, lo conozco desde niña en mi ciudad natal, me percaté que se trataba de una galería. Asombrada pedí información al respecto, me dijeron ‘pásale, ahí está el maestro' y efectivamente Florián estaba ahí y me saludó con afecto, charlamos brevemente, nos despedimos con gusto. 

Cuando salí, apenas a unos pasos me topé con un paisano tamaulipeco que conocí en una cantina los primeros días que llegué. Fuimos a almorzar y a ponernos al tanto uno de otro, me acompañó en mi itinerario. Fuimos al bazar y a otro paseo de antigüedades, después a un mercado al que me he prometido volver y probar sus exquisiteces como gorda infalible que soy. Hice mis compras.


Volví a casa a dejar las cosas y buscamos un lugar en qué meternos indecisos si café o cerveza. Luego de caminar varias cuadras entramos a un restaurant con un patio cuyas paredes y techos están pintados con motivos art nouveau. Pedimos chelas. En la mesa de enfrente, un hombre joven bebía mezcal, aunque serio y casual tenía un aire distinguido. Unos músicos se le acercaron, intercambiaron palabras y empezaron a tocar: primero aquella canción que dice ‘Tampico hermoso' y después otra de Cuco Sánchez que habla de Altamira.
 

Mi amigo no se aguantó las ganas de preguntarle si era de Tampico como él, después de la respuesta afirmativa y presentarnos como paisanos, el joven se acercó gustoso y se sentó con nosotros sin pedir permiso. Empezamos a platicar exactamente de los mismos temas que hablan tres norteños en tierras queretanas, aderezado con mucha política y versiones alternativas a la historia de México bastantes sensatas; aquel con admirable elocuencia pues es abogado y, después apuntó, hijo de un ex-gobernador de Tamaulipas (inmediato pensé: uno de como los 20 que sembró a lo largo y ancho del estado) y sí, ya viéndolo bien la mismita cara del conocido político. 

La plática siguió amena a excepción de algunos detalles, en todo lo demás coincidíamos: fuera el PRI, los tres votamos por AMLO. Después nos retiramos, me despedí de mi amigo y me quedó este sabor norteño de domingo ya que terminé mis quehaceres y recapitulo acostada en mi cama, en el ínter entre dos cogidas que se aventaron mis vecinos, para variar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...