sábado, 20 de abril de 2013

ZONA MACO


Fui una semana de vacaciones al D.F., y la programé en los días de "la feria de arte contemporáneo más importante de América Latina: Zona MACO". Previamente en las redes sociales hubo un bombardeo con opiniones legítimas que desacreditaban a algunos de los artistas de las galerías exponentes y a los organizadores, juzgándolo como el outlet del arte, y otras que anunciaban con bombo y platillo la celebración de los 10 años en esta edición 2013.
El motivo de mi asistencia fue, que nunca está de más una primera vez; y no tengo la menor vergüenza en admitir que no fue tan sencillo identificar al cien por ciento cada sección (sí, tenía colores, pero fuera de eso no las asimilaba concretamente), así como entender el discurso de varias obras.
Insisto, éstas son sólo mis impresiones, pueden estar erradas, pueden ser ingenuas, pero dentro de la escala de mis valores y la apreciación que tengo de lo que llamamos arte, aquí mi opinión. 
De las cinco secciones (aparte de publicaciones, fundaciones y patrocinadores) las más identificables eran la Sección Principal (en la que por inercia incluí la sección de Arte Moderno), Zona Maco Sur y Zona Maco Design.
No hace falta decir, que dentro de la feria, las personas lucían inspiradas, celebraban el arte, cuestionaban (cuestionábamos) a su (nuestra) idiosincrasia cada objeto/cuadro que exponían. 
En la Sección Principal como ZonaMaco Sur, no pude evitar sentirme atraída por aquellas obras que englobaban fotografía (ya que tengo desde hace años un crush con esta disciplina) y/o las que tenían una mayor fuerza expresiva. 
Me alegró ver que en el pabellón de diseño estaban galerías y despachos de los que hemos visto bastante en la web o estamos familiarizados de alguna forma, como: Ediciones Jalapa, Esrawe, DFC, ADN, Casa Gutiérrez Nájera.
Personalmente trataba de no darle mayor importancia a la mayoría de las instalaciones/performance: vaya, uno de los propósitos de esta feria es alentar a coleccionistas y nuevos compradores a darle dinamismo al negocio del arte, eso está bien, donde difiero es en la idea de vender en $5,000 USD en adelante obras montadas con latas, llantas, cañas y piñas pintadas de negro. Todas con el argumento de los objetos descontextualizados blah blah blah..., tienen un nuevo significado en un nuevo entorno, con toda la paráfrasis de ser recolectados en relación con algún suceso colectivo o pretextando una relación del inconsciente del artista que funciona como catalizador instrospectivo y... ¡el rey está desnudo! Sí, yo también admiro a Duchamp, pero no confío que  muchas obras que vi tengan una real justificación.
Desafortunadamente mis fotos no están totalmente coordinadas con mis impresiones, pero rescataré algunas observaciones con las obras que llamaron mi atención.
Por cierto, ¿mencioné que vi un Andy Warhol?

La galería FIFTY24MX  acertó exponiendo sólo obra de Pedro Friedeberg

Thomas Struth / The Yamato family in front or their house yamaguchi

Frank Thiel / Stadt 7/10 Berlin

Gerard Byrne / 6 months, 2 weeks, 1 day ago

Anish Kapoor
Carlos Aires / Requiem

uno de mis favoritos, el collage de Benjamín Torres / The peek

Retna / Te dije que te fueras a la chingada

Rodrigo de la Sierra / Let me in, let me out

Daniela Edburg

Adela Goldbard

Yvonne Venegas / Dr. Campos y Edgar

 A manera del homenaje en vida al artista chileno Juan Pablo Langlois 

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